
En la tarde del jueves santo 15 de abril de 1976, en el Templo de la Candelaria - Bogotá, estaba el Padre Sebastián, orando ante el Santísimo expuesto, por todas los enfermos y familias que le habían pedido los tuviera en cuenta en sus oraciones. Aquí fue inspirado por Dios, para fundar una institución que llevara consuelo, calor humano, acercamiento al Señor; levantando el ánimo de aquellos que se encuentran solos y enfermos, especialmente los que sufren de cáncer, buscando la manera de ayudarles económicamente cuando fuera necesario. Así nació esta Obra de Dios, el 7 de mayo de 1976 con la primera visita a un enfermo.
Hoy continúa llevando amor y pan gracias a la Divina Providencia, que se hace presente a través de Nuestra Congregación Religiosa Agustinas Recoletas de los Enfermos, con la fuerza espiritual y manteniendo vivo este carisma; y con la ayuda de todos aquellos que de una u otra manera efectúan donaciones en dinero, especie o su tiempo.